Blefaroplastia no quirúrgica
Es un grupo de técnicas que tensan la piel del párpado sin cortar ni suturar. La más conocida genera un arco de plasma que trabaja puntos milimétricos de la superficie de la piel y produce retracción al cicatrizar: párpados más despejados y una mirada más descansada, sin quirófano y sin suspender tu rutina más que unos días. Está indicada para flacidez leve a moderada; los casos con bolsas de grasa marcadas se orientan en la valoración hacia la opción adecuada.
Párpados más despejados sin pasar por cirugía.
A quien tiene exceso leve o moderado de piel en el párpado superior, sin protrusión de las bolsas de grasa.
A quien no quiere o no puede ir a cirugía y acepta un resultado más discreto que el quirúrgico.
A quien tiene fototipo claro a intermedio; en pieles más morenas se valora con especial cuidado por el riesgo de manchas.
A quien puede asumir de 7 a 10 días de costras visibles en los párpados y organizar su vida laboral alrededor de eso.
No es para ti si tienes fototipo alto o la piel bronceada: el riesgo de mancha es elevado; tienes antecedente de queloides, o tomaste isotretinoína en los últimos 6 a 12 meses; tienes una infección activa en la zona o estás inmunosuprimido; tienes bolsas grasas, ptosis o ectropión: eso requiere cirugía, no esto. Se revisa en la valoración.
No arranques ni humedezcas en exceso las costras: deben caer solas entre los días 4 y 10. Protector solar FPS 50+ en el párpado durante al menos 2 a 3 meses, porque el riesgo de mancha es alto. No maquilles la zona hasta que la piel esté cerrada. Consulta de inmediato ante dolor ocular, alteración de la visión, secreción o inflamación que aumenta después del tercer día.
Esta información es general y orientativa: no reemplaza una consulta médica. Los tiempos y el número de sesiones varían según cada persona, y tu plan se define en la valoración con la Dra. Heidy Ospina.