Cosmelan · melasma y manchas
El melasma se controla, no se cura. Decirlo desde el principio es parte del tratamiento: quien te promete que desaparece para siempre te va a dejar peor cuando vuelva. El protocolo tiene tres partes que no funcionan por separado: la despigmentación en consulta, los activos en casa y la disciplina solar.
El protocolo tiene tres partes que no funcionan por separado: la despigmentación en consulta, los activos que usas en casa todos los días, y una disciplina solar estricta. Si falta una, las tres fallan.
A quien tiene melasma o manchas y busca un protocolo serio con seguimiento, no un producto milagro.
A quien puede comprometerse con las tres partes: la aplicación en consulta, los activos diarios en casa y la disciplina solar.
A quien acepta que el resultado se sostiene con el mantenimiento y los controles mensuales.
Si vas a exponerte al sol de forma intensa —playa, piscina, viaje—, el inicio se aplaza y se programa en la valoración.
No es para ti si estás en embarazo o lactancia: las hormonas reactivan el pigmento y el plan se replantea; vas a exponerte al sol de forma intensa en las próximas semanas: el inicio se aplaza. Se revisa en la valoración.
Los primeros días la piel se descama y se pone rosada: es lo esperado. La crema de mantenimiento lleva una pauta que baja de frecuencia por semanas, y la disciplina solar es la mitad del resultado. Las hormonas cuentan —embarazo, anticonceptivos y tiroides pueden reactivar la mancha— y se revisan en los controles mensuales. En algunos casos se suma láser, pero nunca de entrada: primero se calma el pigmento.
Esta información es general y orientativa: no reemplaza una consulta médica. Los tiempos y el número de sesiones varían según cada persona, y tu plan se define en la valoración con la Dra. Heidy Ospina.