PRP vaginal
El PRP vaginal utiliza el plasma rico en plaquetas de tu propia sangre: se toma una muestra, se centrifuga para concentrar las plaquetas y sus factores de crecimiento, y se aplica en la mucosa de la zona íntima con la idea de favorecer la regeneración y la calidad del tejido. Al ser un material de tu propio cuerpo, es un tratamiento natural y bien tolerado. No busca cambiar quién eres: busca acompañar los cambios que pueden aparecer con el paso del tiempo, después de los embarazos o con los cambios hormonales, siempre desde una valoración médica individual.
Plasma rico en plaquetas aplicado en la zona íntima.
A mujeres que notan sequedad o cambios en la comodidad de su zona íntima.
A quien percibe cambios en la calidad o la elasticidad de los tejidos, con el paso del tiempo, los embarazos o los cambios hormonales.
A quien prefiere una opción con material de su propio cuerpo, sin sustancias externas.
A quien quiere trabajar su bienestar íntimo dentro de un plan definido con la doctora.
Cada mujer es diferente y no todas necesitan el mismo tratamiento: por eso el punto de partida en AIRĒ es siempre una valoración médica individual.
No es para ti si estás en embarazo o lactancia; tienes infección vaginal o urinaria activa; tienes alteraciones de la coagulación, plaquetopenia o tomas anticoagulantes; tienes cáncer ginecológico activo o en estudio; tienes una lesión vulvar sin diagnosticar: primero se biopsia. Se revisa en la valoración.
Puede haber molestia, ardor o inflamación leve unos días. Se indica abstinencia sexual durante el tiempo que señale la doctora y no usar tampones ni duchas vaginales en ese periodo. Consulta de urgencia ante fiebre, dolor que aumenta, sangrado o flujo de mal olor: son signos de infección y hay que verlos pronto.
Esta información es general y orientativa: no reemplaza una consulta médica. Los tiempos y el número de sesiones varían según cada persona, y tu plan se define en la valoración con la Dra. Heidy Ospina.