Fajón térmico
Es la aplicación de calor controlado sobre el abdomen con una faja o manta térmica, como complemento de otros tratamientos corporales: relaja la zona, activa la circulación superficial y deja una sensación inmediata de abdomen más ligero y desinflamado. Es el cierre ideal de una sesión corporal, dentro de un plan completo con alimentación y actividad física.
Apoyo en procesos de reducción de medidas.
A quien quiere complementar su plan corporal —alimentación, actividad física y tratamientos— con sesiones de calor.
A quien busca una sensación de desinflamación puntual, por ejemplo antes de un evento.
A quien disfruta el efecto relajante del calor sobre la zona abdominal después de otro procedimiento.
Requiere valoración previa si tienes enfermedad cardíaca, hipertensión, diabetes o alteraciones de la sensibilidad en la piel.
No es para ti si tienes enfermedad cardíaca, hipertensión no controlada o antecedente de trombosis; tienes diabetes o cualquier condición que reduzca la sensibilidad de la piel, por riesgo de quemadura sin notarla; estás en embarazo o lactancia; tienes heridas, dermatitis o infección en la zona. Se revisa en la valoración.
Bebe agua: lo que se pierde en la sesión es líquido. Revisa la piel de la zona y consulta si aparece enrojecimiento que no cede, ampollas o dolor. No lo uses en casa por tu cuenta con temperaturas altas ni durante horas: las quemaduras por contacto prolongado con fuentes de calor son una causa conocida de lesión en la piel.
Esta información es general y orientativa: no reemplaza una consulta médica. Los tiempos y el número de sesiones varían según cada persona, y tu plan se define en la valoración con la Dra. Heidy Ospina.